martes, 26 de julio de 2011

Junto al Rio

Hermoso atardecer muy pleno de esplendor,
en arenas tan calientes, flores tomando sol.
...
Jugábamos a la paleta y la pelota le tirábamos,
ellas sonrientes nos alcanzaban, y que bella era,
mas, ese anillo en su dedo, me intrigó...
Con penas en el alma, me intrigó la tarde entera.
...
Su amiga se había ido, junto con mi amigo,
hasta el crepúsculo quedé mirando...
Tan claros y dulces ojos, y mirada de tenue brillo.
...
En la oscura noche, buscando mi camino,
era tanta la bruma que cubría mi sino,
trazos y senda, creí hallar en ese día...
Mas, cuenta me dí, de otro  serías.
...
Con tesón y mucha insistencia
acercándome fuí, lento y pausado,
y con audacia allí te encaré,
y fué en el Ancla de ese rio,
allí te dije, cuando no sé, alguna vez,
tu corazón, tu corazón será mio.
...
Nada respondiste, de reojo mirabas,
y tenuamente, dulce sonrisa asomabas.
...
Y fué en ese instante, cuenta me dí,
tu sonrisa, no demostraba enojo,
y tu te marchabas, y yo te miraba.
...
A ese lugar, volví al siguiente día,
a casi media hora, opté por el regreso,
mas de pronto apareciste casi de la nada
y yo te ví, tu silueta vi llegar,
eras tú, y decidiste regresar.
...
Por vez segunda de nuevo te abordé,
y tu sonrisa, diferente fué,
preguntaste lo que pretendía,
y yo te respondí, a tí, a tí pretendo,
con desparpajo dije y puse mucho empeño,
y no descansaré, hasta ser tu dueño.
...
Y tú te sonrojaste, lo ví en tu semblante,
y tus mejillas, tan rojas se pusieron,
yo soy casada triste respondiste,
y sin rodeos en ese mismo instante...
De la mano, de la mano me tomaste.
...
Fijamente te miré.¿ Tú amas a tu esposo?
Solamente, simplemente pregunté,
y de tus ojos, dos lágrimas rodaron,
a través de tus mejillas, se fueron deslizando,
hablar no podías, estabas sollozando,
y tu rojo semblante, tu semblante rojo...
Mi ser en cuerpo y alma, ya lo estaba amando,
y que bonito era, tu dulce semblante,
y cuenta me dí, en ese mismo instante,
tu roto corazón, también sufría llorando.
...
Pasamos muchos meses, siempre junto al rio,
jamás volví a indagar, y menos preguntar,
vivir lo nuestro, era un desafío,
de lo demás, todo daba igual, nada importaba,
vivir los dos, lo nuestro fué sincero,
así lo comenzamos, en ese mes de Enero,
y varios meses jamás de amar dejamos,
y solo en nosotros, así los dos pensamos,
desde esa tarde que te ví, así tan junto al rio,
me enamoré de tí, y no te miento,
y solo pensé, vivir nuestro momento,
hasta ese día, que tu me dijiste,
él, vino a buscarme, y yo, no quiero irme,
mas yo no te retuve, y tejé ir.
...
¿Por qué no te retuve? Aún no logro explicarme,
y tú me besaste, me besaste al dejarme.
...
Jorge Naonse 15/05/1967 

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