lunes, 14 de noviembre de 2011

Ante ellos (2)

Ante ellos desperté, del letargado invierno,
cálida luz, flameando mis sentidos
eleváronme del cieno, cobijándome en su seno,
mi corazón reía, con dulzura en sus latidos.
...
Por años los busqué, sin poder hallarlos nunca,
hallaba semejanzas, mas no los verdaderos,
y fué en es Julio, dos astros irrumpieron...
Soplos de vida dieron, a mi alma casi trunca. 
...
Viví solo por ellos, con fé innovadora,
elaboré proyectos, sentido dí a mi vida 
de mí se apoderaron, brindándome su aurora...
Luciérnagas de luz, reencontrar la fé perdida.
...
En andas de su brillo, descubrí el amor, 
quietud e intensa calma, poblaron mis sentidos,
alejaron el invierno, y todo mi dolor... 
Y tan solo ellos, en mi pecho hicieron nido. 
...
Ante ellos, conocí el amor profundo,
y por siempre honraré, con alma y pensamiento,
tan dulces ojos, encaminaron vida y rumbo...
Ojos que amo, los llevo tan adentro.
...
Ante ellos compartí, dolores y pasiones,
tristezas y alegrías, juntos compartimos,
nostalgias y bellezas, un mundo de ilusiones,
los dos en uno fuimos, así los dos vivimos.
...
José Gennaro 1969 / hoy















Antiguos recuerdos.

Cambió mi vida, abriéndose el camino de otra senda,
en mi sentir del alma, no siguen las cosas como antes,
en mi dificil camino y duro destino, un raro misterio,
las reacciones violentas ocurridas en mi existencia,
cambiaron el rumbo de mi vida en mi  existir del hoy.
...
El lejano ayer, a pesar de los sucesos,
tiene una gran imagen presente,
tiene el rostro de un amigo,
amigo del hoy y el ayer, nunca ausente,
Aquel, que guarda los viejos tesoros,
de nostalgias ya vividas,
de antiguos recuerdos
y querido presente,
quizás, la melancólica frase
de los momentos vividos
de los anhelos destruídos
y recuerdos queridos.
...
Yo partí tiempo atrás
hacia el triste camino
con lágrimas.
...
En este momento, resurge el pensamiento,
vuelven las lágrimas en el retorno,
como un  triste tormento,
del ayer y del hoy se aparece,
el enigma de pasado, olvidado en el tiempo.
...
En el cercano tiempo, nace un misterio,
desazón hueca y vacía, de mi triste vida,
y así, surge la pregunta.
¿Reencontraré, mi esperanza perdida?

José Gennaro 2010









Respuesta a esa carta (1)




Desde ése día, ése primer momento
que en mis brazos estuviste,
algo nuevo nacía, dentro mío,
desde que en mi vida, mis sueños...
Con todo tu cariño, te apareciste.

A ti me refiero, con tu encanto...
Todo, todo lo has cambiado,
aún no puedo expresar, todo mi sentir,
al estar tú junto a mí...
Y yo a tu lado,
en ésa mesa de ése club tan español,
juntos los dos, en ése día,
lo que pasaba muy dentro mío...
Expresártelo, nunca, nunca podría.

Pareció ya tiempo de conocerte,
desde ése día, las palabras sobraban,
nuestros ojos, hablaban por si solos,
expresaban nuestro sentir, nuestro anhelo,
luego, hora tras hora,
día tras día,empezó a nacer,
ése mundo tan maravilloso
tan lleno de pasión
nació en nosotros...Y nos invadió.
Así fue, llenándonos de ternura...
y colmándonos de emoción.

Un mundo maravilloso se había abierto,
con intensidad ilimitada, empecé a vivir...
Algo tan bello...Que nunca jamás...
creí, volver a sentir.

Allí me dí cuenta que tus ojos,
tus manos, comenzaban a ser
imprescindibles en mi ser...
Y dentro mío, algo tan maravilloso...
volvió a nacer.

Nuestro tiempo juntos, parece tener alas,
vuela y transcurre como un rayo
en nuestra senda, nuestro camino...
Luego, la espera de verte,
y de nuevo estar contigo,
en ése lapso, la trayectoria del tiempo
es larga e interminable,
paralizando mi vida, mi sentir
de forma inexplicable.

¿Recuerdas? tres días de conocernos
y estábamos el uno en el otro
de forma indescriptible.

Creeme, al referirte mi problema...
sentí temor de perderte,
mas tú, bien lo comprendiste,
con dejo de voz en mis palabras...
pedí, te quedaras,
al aceptarme tal cual soy
dentro mío, tu estuviste.

Imposible describir, esa inmensa alegría,
luego, todo fue un torbellino,
como un volcán, nos invadió a los dos,
haciéndonos vivir, algo jamás vivido.
Consagrarme a ti, muy poco sería...
dar hasta el último aliento de mi ser,
por un solo beso tuyo sería tan ínfimo,
que ni a pedírtelo me atrevería,
cada instante, cada día,
que transcurro a tu lado,
es una emoción diferente
que mi ser experimenta
distinto a todo lo que fue.


...
Jorge Naonse 1967 / 1969

Respuesta a esa carta (2)

¿Qué extraño poder tu tienes?
¿De qué extraño mundo tú provienes?
Deliciosa criatura, que piensas
y quieres describirme,
describirme, sin compararme a nadie.

Si supiera escribir lo suficiente
para hacerte llegar lo que yo siento,
cuantas cosas te escribiría,
y contestar tus preguntas...
quizás, quizás podría.

¿Tú quieres saber quién soy?
Uno entre tantos, igual a todos,
solo que un gran amor,
anhelo sin límites ni fronteras,
así me atrae, así me deja,
al margen de tu vera.

Escucha mi sentir,
no quiero que estés a mi lado...
para parecerte en lo más ínfimo a mí,
soy yo, que quiere estar a tu lado
tratando de asemejarme a tu sombra,
detrás de tus pasos, detrás de ti.

Vivías sola, no creías en nadie,
¿Y no puedes definir que ha pasado?
Antes de conocerte, así era mi vida,
triste, oscura, fría e invernal,
tristemente hueca y vacía,
sin ideal hacia un futuro,
y tú, llenaste todo éso,
convertiste en risa el llanto,
en alegrías las penas,
y en amor el hastío,
y temes no merecerme a mi...
Que por tu aliento respira mi ser...
Y por tus ojos ven los míos,
sí, no necesitamos palabras
para poder expresarnos,
por tus ojos lo sé, eres feliz,
tus gestos, dicen amarme,
me hace vibrar, la pasión en ti,
con intensidad, con ternura,
logrando que todo nuestro amor...
estalle, estalle en ésta locura,
y si somos así como tú dices,
dos llamas tan ardientes...
Quiero quemarme y abrasarme,
en ése fuego, y para siempre.

Jorge Naonse 1967/1969
der.prop.int. 784.085