lunes, 5 de diciembre de 2011

DULCE INVIERNO

Tenues caricias en mis sentidos,
las hondas llagas cicatrizaban,
 te arraigaste  ese invierno querido,
los negros dias, de mi se alejaban.
.
Tan suaves delicias, amor verdadero,
 fué en ese invierno,  a tí conocí,
cuantas caricias, cuantos te quiero,
y desde aquel dia, te adueñaste de mi.
.
Delicados momentos, profunda belleza,
la flama y el fuego abrasándonos fué,
intensas las noches,  tu blanca pureza,
invadieron mi alma, y allí me quedé.
.
Ansiados los dias, tu franca sonrisa,
vibrar cada instante, sentirte tan mia,
soñando por siempre, dulces caricias...
Prisionero me hiciste, de noche y de dia.
.
Dias de ensueño, con tu dulce mirada,
dos almas gemelas, nos fuimos amando,
así sin el otro, no seríamos nada...
Y juntos lo fuimos, amor puro y encanto.
.
Amarnos por siempre, allí comenzamos,
virtudes, defectos, los dos compartimos,
tan solo por eso, y solo por eso...
desde alli dos en uno, nosotros lo hicimos.
 .
Hubo tormentas, y muchos dias de sol,
así juntos logramos, el mismo camino,
dias y noches, tan plenas de amor...
Dos almas unidas, un solo destino.
.
Con fuerzas del alma, juntos quisimos,
enfrentamos a todos, con decisión,
asi fuimos marcando, trazando caminos...
Y unimos dos almas, en una sola ilusión.
.
Nunca jamás, podría olvidar,
tarde tan fria, en patio Español,
allí comencé, negros dias borrar,
y cobijaste mi alma, ansiosa de amor.
.
Jorge Naonse 2008

Sueños (2)

Pienso en esos días,
y sueño , sueño,
que amo mis recuerdos
tristes y dulces a la vez.
...
Se despertó hasta tierna
tan dura y pavorosa figura,
esa imagen, dura y perversa
sin luz, y llena de amargura.
...
Cuanto he sufrido por ella,
sueños inconclusos, desazón,
en su blindado corazón,
carente por completo de ternura.
...
Triste y penosa, batalla de los sueños,
que confunden con las nieblas de la noche.
...
Sé que puedo, vencer la añoranza,
pero, que inalcanzable resulta el pasado,
con resentimiento y dolores a ultranza,
en este triste mundo y desolado.
...
Antes era tan alegre, en cercano pasado,
y ahora, es mi presencia amarga
como la misma hiel, que brota de mi ser.
 ...
¿Para qué, entonces romper el tiempo?
Si todo está gris, sin florecer,
y las rosas, ya están marchitas.

...
Jorge Naonse 1969