domingo, 26 de junio de 2011

Dulce Margarita


Donde estarás? Dulce y suave Uruguayita
de tenue brisa y tan dulce sonrisa
de bellos ojos y mirada inocente,
mirándome estabas tan tiernamente...
Tu mirar tan permanente
y eterno fuego de adolescente.
.
Eras tan bella y tan suave,
como tu nombre de flor bonita,
mi blanca flor como tu nombre,
delicada y tierna, mi Margarita.
.
¿De quién serán tus bellos ojos?
Que al mirarlos me encandilaban
y olvidarlos yo no puedo,
y tus rojos y bellos labios
que al besarme me abrasaban.
.
¿Donde estarán tus tersas manos?
Que al tocarme me encendían.
.
¿Si te he olvidado? Aún no lo sé,
tus recuerdos son imborrables,
mi ser con ansia aún te recuerda
añorando ese fuego indescriptible.
.
Pensando estoy mas, no estoy seguro
en esos años que juntos vivimos,
borrados se hayan de dos destinos,
por un tiempo quizás vuelen y huyan,
y creamos se han ido y desaparezcan,
o quizás creamos ya se han perdido,
mas, nunca creeré de ti mi olvido,
olvidarte no pude en este año...
O quizás nunca lo he querido
y aún te recuerdo y aquí sigo.
.
¿Donde estarán? Tus dulces y bellos ojos
y tu suave boca de intenso fuego...
Que olvidarlos yo no puedo.
.
La sonrisa de tus labios
nunca jamás yo pude hallar,
el recuerdo de tus besos
sigue intacto en mi memoria
¿Donde estarás, donde estarás?
Mi dulce suave y bella gloria.
.
De mi mente, jamás podrán borrarse,
esos días tan suaves y divinos,
allí, comenzamos nuestro amor,
en ese club tan Español.
..
¿Tú lo recuerdas? A mediados de ese año,
en esa década del sesenta
en ese día a ti conocí,
de improviso y sin darme cuenta...
De improviso, me enamoré de ti.
.
Nunca olvidé tu rostro
nunca olvidé tus manos
tu cuerpo junto al mio
no se borró y me hace daño.
.
Nunca olvidaré ese día
los dos allí en Luján,
por tes años fuiste tan mía...
Y tuyo fui en esos días.
.
Dulces días presagiaban tormentas,
con tristezas y alegrías
uno en el otro así los vivimos,
mas nunca, nunca los dos supimos,
que nuestras vidas y nuestras almas
se unieran, se fundieran...
En un solo camino, mismo destino.
.
Jorge Naonse1967 /1969
derechos reservados

viernes, 24 de junio de 2011

Embalsina (Córdoba)

Nostálgicos días allí vividos,
hermosas arboledas tenues colinas,
pequeños rios sinuosos senderos, 
de aquél pueblito tan querido.
...
Cantares de pájaros y cigarras
entre tus valles y montañas,
en ese otoño que se acercaba...
Y triste verano se marchaba.
...
Días de dicha, haber sido tendrían,
desencanto presente, hubo tristezas,
y de mi alma se esfumarían...
Todos recuerdos, cuantas promesas
...
Diluyéndose fueron en nuestro camino,
plagado de angustias nuestro destino,
quizás nosotros nunca pudimos...
Fundir de dos almas en un solo sino.
...
¿Fumos culpables? Asegurar no podría,
firmeza faltó, también decisión,
y cada uno en su lado desde ese día...
Errabundos marchamos, perdimos razón.
...
Tiempo pasado, camino perdido,
en nuestros cuerpos, solo quedó,
tristes recuerdos del tiempo vivido...
Y amargo encanto, quedó en el olvido.
...
Lejanos recuerdos anidan mi mente,
lo que pudo ser, se había ya ido,
esos recuerdos, están hoy presentes,
tu imagen me ronda, pueblito perdido.
...

Jorge Naonse  1961 /1965

jueves, 23 de junio de 2011

Trabajo

Desde esos campos sembrados
desde los pinos jubilosos
desde laderas y montañas
hasta esas tumbas extrañas,
vieron secarse la piel,
destrozarse el corazón
nublarse la razón...
Y desolarse, desolarse el alma.
...
Murió el amanecer, y asi también,
murieron los crepúsculos,
en ese cielo azul y negro,
en ese puerto de pájaros yermos,
tan lleno de huracanado viento...
Y peces sombrío en quietas aguas.
...
Tan tétricas, tan negras y oscuras,
en la triste soledad del trabajo,
debajo de la madre tierra,
las minas esperan...
La  inquietud de las madres
el partir del hombre
y las miserias, las miserias del hambre.
...
Jorge Naonse
Derechos Reservados.

lunes, 20 de junio de 2011

Nunca, Jamás, nada igual


Dulce colombianita
esa noche de verano 
estabas con tu mamita
en esa plaza de Saenz Peña...
Ytu mirada perdida.
...
Cruzé por esa calle 
o quizás una Avenida,
a veinte metros
los frenos clavé 
y di marcha atrás,
a verte otra vez.
...
A las dos las invité,
a llevarlas me ofrecí
tu belleza me fascinó
y del auto, yo me bajé,
a llevarlas a destino
por vez segunda las invité.
...
Me miraste displicente
y tu madre sonreía
un buen rato les hablé,
y el colectivo no venía.
...
Yo preguntaba, no respondías,
y de pronto, el vehículo llegó.
...
Las dos, allí ascendieron,
y a ustedes yo seguí, 
por calles y avenidas...
Allí, allí por San Martín.
...
No cejaba en mis empeños
si alguien me agradaba,
y no dejaba que mis sueños
no llegaran a su fin...
Y tú, tú me agradaste
desde el momento que a ti ví.
...
Con ganas y mucho empeño
las seguí hasta bajarse...
¡Calle oscura, casi sombría!!!
Allí, allí, por villa Lynch.
...
Las seguí por quince cuadras,
las pasaba con el auto,
con el auto las pasaba...
Y me bajaba, y volvía atrás.
...
Mis requiebros no bastaban
para a tí, yo seducir,
y a tu silueta escultural,
y tú, seguías indiferente,
y yo, que no cejaba
y seguía con mi plan.
...
Hasta que una cita no me des
de mi no te librarás,
sonreíste y me miraste,
medio camino estaba hecho,
aunque de allí, a conquistarte...
Me faltaba mucho trecho.
...
Para el Domingo me citaste
en un café de San Martín,
cuando allí te apareciste
dije, Dios mío que es todo...
Que Dios, se apiade de mi.
...
Tu belleza, tu figura,
y tu rostro nunca visto,
no podíamos caminar
por las calles de San Martín,
te miraban, me miraban,
y requiebros te decían
sin importarles nada de mi,
como si yo no existiera.
...
Tu belleza, tu figura,
y tu cuerpo escultural,
era algo jamás visto,
nunca ví yo nada igual,
ir contigo por la calle,
para mi era un tormento...
Con todo el mundo,
no podía yo pelear.
...
Y una noche concretamos,
hacia El Ancla nos marchamos.
...
Dios, fué una noche tumultuosa,
casi, casi, tormentosa,
allí, hicimos muchas cosas,
eras ardiente, tan fogosa
como el fuego de un volcán,
tus ojos, eran dos brasas
y al mirarme me encendían,
me abrazabas noche y día
con tus manos de terciopelo,
no sabías mas que hacer,
no había visto, nada igual,
jamás imaginé, locura así,
así tan grande nunca pude imaginar,
tus escasos veinte años 
me volvían a encender,
y por casi quince días...
decidí a tí no ver.
...
Mas, luego de ese tiempo
nos encontamos otra vez
en ese bar de San Martín,
y al irnos a la calle
comenzaba mi tormento,
las cosas que te decían
como si yo no existiera,
y con todos, no podía,
no podía yo luchar, 
es que nunca, jamás...
Había visto nada igual.
...
Nada a tí, te conformaba,
y mi cuerpo, lentamente sucumbía,
y después de casi un mes,
decidí no verte mas.
...
Jorge Naonse 30 /06 /1969


Espejo

Roto espejo que reflejas
las tristezas de mi alma
desmenuzas tu mi cuerpo
enmudeces mis palabras.
...
El reflejo de mi imagen
cual granizo se parece
en trocitos me conviertes
y mi alma se adormece.
...
Así quedo enceguecido
al mirarme frente a tí,
destruido en pedacitos 
sin razón en el olvido.
...
Ya, mi alma quejumbrosa
nada quiere mas de tí,
en esta noche tenebrosa,
no te acomodes frente a mi.
...
Te has llevado mi alegría
me has dejado tu tristeza,
vete hoy, en este día...
Sueños tengo, si me dejas.
...
Jorge Naonse
Derechos reservados.



domingo, 19 de junio de 2011

Gluck

Es música sin palabras
que a mi oído acaricia
y tan dulces sus delicias
de las notas en mi alma.
...
Latiendo mi corazón  se estremece
con ese  bello canto tan divino
mi pensamiento entero se adormece
y se transporta en sueños mi camino.
...
Es una tenue y dulce melodía,
y con suave canto me susurra,
dulce son, en mi oído este día, 
llenando de placer el alma mia.
...
Arpegios. notas,
de la dulce flauta se deslizan,
con el sutil sonar del tenue canto,
mi ser, que se estremace
y ella acaricia...
Y mi alma que la escucha
ahogada en llanto.
...
En dulce son, violines acompañan,
la flauta en contrapunto suena lento,
es música de sueños dentro el alma...
y las nostalgia de esas notas quedan dentro.
...
José Gennaro 01 / 08 / 2010
Mi humilde homenaje
a Danza de Los Espíritus
de Orfeo y Eurídice de Gluck

sábado, 18 de junio de 2011

GESSELL

Era verano, tú en la playa, yo en la playa,
en silencio miré tus ojos, nada te dije, 
y en tu mirada vi dos ojos verdes,
dos verdes ojos de mirada triste.
...
Al acercarme me sonreíste
y al momento miré tu boca
de alegre sonrisa en ese momento
encendió en mí, mis pensamientos...
Tan dulce fuego y ansias locas.
...
Me acerqué a tu lado en ese instante,
acompañarte quiero, y me respondiste.
¿Y tu, quién eres?
Hasta hoy nadie, mañana...Quién sabe.
...
Así nos conocimos ese bello verano,
y cuadras y cuadras caminamos...
Tomados de las manos.
...
Tu esbelto cuerpo admiraba
y tan suaves manos acariciaba,
y tus ojos, tus verdes ojos
y tu figura tan esbelta me deslumbraban.
...
Hce mucho que estás en Gesell?
Prácticamente vivo aquí
¿Por qué preguntas?
Es el color de tu piel, ese color,
solo se obtiene en tres temporadas juntas,
eres tan bella tan deliciosa...
Y empalideces hasta las rosas.
...
¿Te veré de nuevo? Te pregunté en ese dia,
mañana a las diez  espérame en la confitería.
...
En ese momento el reloj se detuvo,
faltaban tres horas todavía,
y eran mas de la once 
y apareciste en ese dia.
...
 Al verte metida en ese rojo vestido
un interno fuego se apoderó de mi,
eras tan bella, en ese rojo envase, 
y las esmeraldas de tus ojos...
en mi se aposentaron e hicieron nido.
...
Al cabo de dos horas te marchaste,
y mi alma triste y sola se quedó
tan solo un beso hubo  esa noche...
Y por mas de veinte horas
Mi ansiado corazón a tí esperó.
...
Anochecer siguiente fué distinto,
con ansias y deseos corrimos hacia el mar,
con fuego en nuestros cuerpos nos sumimos...
Y placer y dicha supimos conquistar.
...
Las cosas bellas duran poco tiempo,
a la ciudad debía yo volver,
tan solo siete dias y momentos...
Y la promesa de volverte a ver.
...
Y cuan largo es el tiempo de la espera,
en el otoño prometiste tu viajar,
ese otoño fué mi primavera...
Y juntos comenzamos a vibrar.
...
Tuviste que esperar esos tres meses,
y confiaste a mi tu gran secreto,
marido y dos hijos, había en Gesell,
y nosotros nos amamos a cielo abierto.
...
Mas, nada para mi eso importaba,
estar con lo prohibido me agradaba,
era como navegar en las tinieblas
en un barco sin timón en ese año,
es que me habían hecho tanto daño...
Pero no tanto, como  el que yo
Haciendo estaba.
...
Mas, no era venganza lo que yo quería,
tan solo amor quería en esos momentos,
y nos amamos tanto tanto en esos dias
que borrando fuiste mi sufrimiento...
Y solo en tí pensaba, en esos dias.
...
Mi pensamiento fijo en ti estaba,
sabiendo  que tu me dirías,
que en cualquier momento 
a Gesell regresarías.
Y mi alma, sola y triste se quedaba.
...
Mas, no fué así, 
a fines de primavera me dijiste,
que de tu marido te separarías,
el a Europa viajaría,
y en Gesell con tus hijos quedarías.
...
En ese momento no supe responder,
no pude pensar en dos hijos y mujer,
y aún ho no se por que hice eso...
Y a fines de Noviembre junto a ese micro,
los dos lloramos, y nos despedimos con beso.


Jorge Naonse 26 / 11 /1966
Derechos Reservados



viernes, 10 de junio de 2011

Tomados de la mano 2


Amigos fuimos nuevamente,
nuestra amistad reanudamos
fueron dias, varios meses,
muy felices lo pasamos,
y nos vimos con frecuencia, 
a visitar a sus amigas 
nuevanente comenzmos.
...
Hoy recuerdo esos momentos
y los dos, allí estábamos.
A veces juntos, otras solo,
allí nos encontrabamos.
...
Hacia ella iba, sin empeño fijo,
charlábamos bailábamos,
y nuestras vidas comentábamos.
...
Ese Sábado que no estabas
hacia ellas me encaminé,
preguntando donde fuiste,
no lo sabemos respondieron...
Y con ellas me quedé. 
...
Allí, había otra amiga,
Alemana parecía,
mas, asegurarlo no podría,
quería hacer un baile
en su casa, de la calle Malaver,
si podría llevar amigos ella preguntó,
le rspondí que sí, a buscarlos ya partía,
ellas eran cinco, y yo, solamente uno,
no sabia mas que hacer
en esa hermosa casa de Florida...
Allí, en la calle Malaver.
...
Me apresuraron, me dijeron vete ya,
nosotras nos encargamos 
de la música y bebidas.
...
Como rayo yo marché,
volaba, por las calles de florida,
a mas de cien, en mi moto iba.
...
Mas de dos horas me pasé
allí, por San Martin,
después de ese tiempo
solo tres pude hubicar
y los cuatro en dos motos
a Florida nos marchamos...
Y a las diez, allí estabamos.
...
Fué una noche muy intensa
con dos discos nada mas
en uno cantaba Mina...
En el otro, Altemar.
...
Bailamos, bebimos,
algo mas también hicimos,
quizás nos excedimos
en algo por demás,
y, a las once de la mañana
decidimos terminar,
a San Martín nos fuimos...
Debíamos descansar.
...
Al encontrar mi dulce amiga 
a ella le pregunté.
¿Por qué no estabas en Florida?
Salí con un amigo, ella respondió,
y lo pasé muy aburrida,
le comenté lo de de la fiesta
en casa de su amiga,
y ella se enfureció, allí,
por las calles de florida.
...
Nuestra amistad no se rompió,
casi seis meses así pasamos,
y siempre iba a ella...
En la calle Talcahuano.
...
Cuantas noches en Baldhause
nos subíamos a las mesas
y cuantas jarras de cerveza
bailando nos tomábamos.
...
Todo fué, amistad sincera
nunca hubo un intento
de confundir nuestra amistad,
nunca, en ningún momento,
nada mas que nuestros besos
que según ella decía..
Era un café, un café
después de la comida.
...
Hasta que llegó ese dia,
y explicarme nunca pude.
¿Fué producto del alcohol
o de nuestras inconciencias?
Y pasó, lo que nunca debió pasar,
y luego, nos besamos
y también los dos lloramos,
se rompió todo el encanto
y la amistad la confundimos,
y después, nos despedimos
como siempre, tomados de las manos,
desde allí, nunca mas yo regresé,
y por siempre me alejé de Florida,
y nunca mas volví...
A la calle Talcahuano.

Jorge Naonse 1962 /1962
1965 1966