sábado, 8 de octubre de 2011

Camino y bohemia

Así, lentamente comienzo
mi triste y amargo camino,
agazapado y sutilmente,
entre los grandes peñascos,
empinados riscos de mi vida
tan sombrios, tan horribles.
...
Con amarga desazón quisiera volcar,
erradicar toda esa inmensa amargura,
dejar el sueño maldito y despertar, 
y cambiar barrancos por llanura.
...
He caminado despacio,
he pensado tan tranquilo,
en estos tristes dias
tan llenos de nubes sin sol,
en esas noches negras,
tan faltas de esperanzas
con todas las estrellas ocultas,
y yo, sin poder verlas.
...
¡Cuantas opacas y quietas lunas!
En las sombra de la noche
me estuvieron observando 
en este, triste rumbo de mi sino,
en la soledad de mi camino.
...
Lo he pensado, lo he decidido,
hoy, prefiero morir, es todo, 
así ha de ser, así, ha de concluir,
así, debe terminar mi camino,
abrazado y sin desligarse...
Y amarrado a mi triste bohemia. 

José Gennaro