lunes, 14 de noviembre de 2011

Respuesta a esa carta (2)

¿Qué extraño poder tu tienes?
¿De qué extraño mundo tú provienes?
Deliciosa criatura, que piensas
y quieres describirme,
describirme, sin compararme a nadie.

Si supiera escribir lo suficiente
para hacerte llegar lo que yo siento,
cuantas cosas te escribiría,
y contestar tus preguntas...
quizás, quizás podría.

¿Tú quieres saber quién soy?
Uno entre tantos, igual a todos,
solo que un gran amor,
anhelo sin límites ni fronteras,
así me atrae, así me deja,
al margen de tu vera.

Escucha mi sentir,
no quiero que estés a mi lado...
para parecerte en lo más ínfimo a mí,
soy yo, que quiere estar a tu lado
tratando de asemejarme a tu sombra,
detrás de tus pasos, detrás de ti.

Vivías sola, no creías en nadie,
¿Y no puedes definir que ha pasado?
Antes de conocerte, así era mi vida,
triste, oscura, fría e invernal,
tristemente hueca y vacía,
sin ideal hacia un futuro,
y tú, llenaste todo éso,
convertiste en risa el llanto,
en alegrías las penas,
y en amor el hastío,
y temes no merecerme a mi...
Que por tu aliento respira mi ser...
Y por tus ojos ven los míos,
sí, no necesitamos palabras
para poder expresarnos,
por tus ojos lo sé, eres feliz,
tus gestos, dicen amarme,
me hace vibrar, la pasión en ti,
con intensidad, con ternura,
logrando que todo nuestro amor...
estalle, estalle en ésta locura,
y si somos así como tú dices,
dos llamas tan ardientes...
Quiero quemarme y abrasarme,
en ése fuego, y para siempre.

Jorge Naonse 1967/1969
der.prop.int. 784.085

Publicar un comentario