miércoles, 6 de octubre de 2010

OPACO Y DULCE OTOÑO

Dulce otoño, tu vas dejando,
tenue estela de hojas caídas,
tu vas sembrando nuestros caminos,
de dulces tristezas, breves caricias.

Cual sembradío de dulces nostalgias,
como una estela tu vas dejando
atardeceres de tenue brillo
en nuestros cuerpos van quedando.

Silentes árboles del camino
sin fronda quedan como uno mismo,
melancónicos y silenciosos
a la vera de nuestros destinos.


Opacas y tenues sombras
vagan en mis recuerdos,
cubiertos en esa alfombra
se deslizan como tormentos.

Color ocre estan las frondas

tan cubierto nuestro suelo,
aún ansias en mi ahondan
aquellos años con anhelo.



Atardeceres de mi recuerdos
gaviotas danzan lentamente,
llenando mis  pensamientos...
De nostalgias y reencuentros.


En ese otoño que llegaba,
y ese verano que partia
mi cuerpo te  añoraba,
y pensar,  fuiste tan mia.


Nuevos otoños fueron pasando
tan llenos de estelas y hojas yermas,
mas  en mi alma fue quedando
sabor amargo, y gusto a tormenta.


Aun ansío aquellas tardes,
suaves crepúsculos del alma,
jamás serán, ya como antes...
plenos de amor, plenos de calma.

Un verano, y dulce encanto 
ha marchado tenuamente
me ser tan lleno, pena y llantos...
Y tú, mi alma, estás ausente.


Ansiado otoño de aquel año
rememora el pensamieno,
bellas tardes y tristes llantos,
suaves brisas y momentos.


Aún no pierdo esa esperanza,
que tenue vaga en mis recuerdos,
despertares dentro el alma...
Y el renacer de esos momentos.


Jorge naonse 1967/ 1969
derechos adquiridos 784.085
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