lunes, 19 de abril de 2010

ATARDECER

Nostalgias y nubes, su sombra dejan,
cubriendo las playas, cálida arena...
Y nuestras almas, que se asemejan...
Dos tristes almas, tan llenas de penas.

El tibio sol, poniéndose ha ido...
Detrás de él, la noche espera,
el uno del otro, los dos hemos sido...
Fragmentados en polvo, esa tarde negra.

Quizás no supimos, tal vez no quisimos,
retomar el camino, que hubimos logrado,
fueron noches de dudas, quzás no pudimos,
retomar el camino, camino deseado.

Penas, tristezas, nos fueron marcando...
Temores y dudas, dentro nuestro estaban,
las llagas abiertas, fueron quedando...
Sólidas y fuertes, el pensamiento minaban.

Solo el recuerdo, en la mente quedó,
las llamas, el fuego, apagándose fué...
Mas, luego el recuerdo, también se marchó,
se fué de nosotros, y nunca volvió.

El ocaso, la luna, no pudimos mas ver...
Atardeceres de fuego, por siempre se han ido,
dentro nuestro quedó, nada mas que el ayer,
que alejándose va, se perderá en el olvido.

JORGE NAONSE 1969
der.prop.int.762.612

GESSEL PLAYA



Fuerte sol, arenas ardientes,
en esa playa bello verano,
el fuego eterno en nuestras mentes
abrasándonos fue en ese año.

Como dos leños en una hoguera,
ver nuestros cuerpos, nos consumíamos,
cielo sin nubes en nuestras vidas,
los dos en uno, dias queridos.

En esas playas serenas noches,
cielo estrellado, viento en el rostro,
fuego y caricias sin reproches,
y esas llamas, tan dentro nuestro.

Aquella luna tan plena estaba,
el horizonte los dos mirábamos,
leve y fugaz que nos guiñaba,
y allí los dos, entrelazados.

Negro cabello y verdes ojos,
empalideciendo las estrellas,
aquella noche, no hubo otras,
solo tus ojos, y tu entre ellas.

Fue aquel año, los dos creímos,
anidar eterno en nuestros cuerpos,
fue aquel año el que se ha ido...
Y quedó el vacío tan dento nuestro.

Llamas y fuego, los dos se han ido,
entre tormentas de arena y viento,
así fugaron del pensamiento...
Así se han ido, y se han perdido.

Jose Gennaro Noviembre 1966
derechos reservados

domingo, 18 de abril de 2010

BURBUJA


Como burbuja llena y transparente,
tu, vas llevando los cúmulos del viento,
viajando, te alejas lentamente,
al alzar mi vista, tristezas siento.

La marea de la noche, tu te llevas,
cabalgas sin cesar, el firmamento,
estrellas que te siguen, y tu dejas
perdiéndote, en el inmenso tiempo.

La fugaz estela, de tu sombra,
se pierde sin cesar, como saeta,
y sin pensar, al tiempo tomas
y desapareces tú, como cometa.

Jamás podrás huir de los recuerdos,
tu mente, borrarlos no podrá,
aunque te marches, a cielo abierto,
tu pensamiento aquí, se quedará.

Y la burbuja, viajando seguirá,
estarás en ella, escaparte no podrás,
a través de sus paredes mirarás
y sin saber, atrapada quedarás.

No se del tiempo, ni como seguirás,
sus débiles paredes, pronto estallarán,
aún puedes pensar, que quedarás
atrapada en el espacio, y no te irás.

jorge naonse 1961/1965


sábado, 17 de abril de 2010

DULCE INVIERNO


  • Tenues caricias, amor verdadero,
  • a tí, siempre supe decir te quiero,
  • fué en aquel año, que a tí conocí
  • y desde ese día, anidaste en mí.
  • Delicados momentos, tan suave belleza,
  • la flama del fuego, abrasándonos fué,
  • intensas noches, de amor y pureza
  • me invadieron, y a tí llegué.
  • Ansiados días, de tenues sonrisas
  • desde ese instante, se apoderaron,
  • soñando siempre, dulces caricias
  • prisionero fuí, de tus encantos.
  • Días de ensueño, de dulces miradas,
  • el uno al otro, nos fuimos amando,
  • sin el otro, no seríamos nada
  • y juntos fuimos, amor y encanto.
  • Amarnos por siempre, allí comenzamos,
  • virtudes, defectos, así compartimos,
  • solo por eso, y nada más que por eso
  • desde allí, dos en uno, eso fuimos.
  • Tormentas hubo, y días de sol
  • juntos logramos, el mismo camino
  • días y noches, tan plenos de amor
  • dos almas unidas, en un solo destino.
  • Juntos lo hicimos, nosotros pudimos,
  • enfrentarnos a todos, con decisión
  • así fuimos marcando, nuestro camino
  • y dos destinos, en una sola ilusión.
  • Nunca podría, jamás olvidar
  • tarde tan fría, de Julio invernal,
  • solo el destino, tan solo el destino
  • juntos nos puso,hacia un mismo sentido.
  • Fué un instante, de repente giraste,
  • y nuestros ojos, allí se encontraron,
  • y desde allí, te apoderaste,
  • y nuestras vidas, se amalgamaron.
  • Julio tan frío, de pleno invierno,
  • en aquel club, tan español,
  • Finalizaba e mí, el negro averno
  • Y se llenaría mi alma, de dulce sol.
  • Jorge Naonse Diciembre 1975
  • A mi amada esposa Teresa
  • der. prop. int. 762.612

AUSENTE DE TI


Dulces quimeras,sueños dorados,
aún persisten, en mis recuerdos,
días felices, lejanos los años...
Tan bellos días, dulces momentos.

Dulces fragancias, la en tus bosques,
tan suave aroma, de los cerezos...
En mi mente, siguen impresos...
Los bellos días, recuerdo tus noches.

Verde color, de tus colinas...
En mis pensamientos, grabadas están,
contigo sueño, mi Italia divina...
Y el azul, de tu límpido mar.

Pequeño pueblito, rústicas casas...
En mi memoria, siguen presentes...
Sigue anidando, dento mi alma...
Y yo tan lejos, de ti ausente.

Aún extraño, ese sol de verano...
Intenso frío, de tus inviernos...
Tan llenas de nieve, nuestras manos,
y las cigarras, en los cerezos.

Tenues recuerdos, infancia primera,
anidaron en mí, mis pensamientos...
Borrar no podré, aunque quisiera...
En mi quedarán, tan bellos recuerdos.

jorge naonse 14/06/1979
der. prop. int. 762.612

martes, 23 de marzo de 2010

LADERAS DE NIEVE


Ardientes sueños de aquel año,
La primavera, acercándose iba,
y nuestros cuerpos, juntos amarnos...
Por siempre amarnos, en esos dias.

Bonitas palabras, tan dulces caricias,
había en nosotros, amarnos quisimos,
dulces recuerdos, y suaves delicias,
en aquel año, que compartimos.

Tantos fueron, los sueños queridos,
ansias tan nuestras, nos invadían...
Juntas volaban, así nuestras vidas,
desafiando el viento, eso querían.

El mismo sueño los dos aquel dia,
Compartir quisimos con decisión,
dos almas en una, misma alegría...
Invadiéndonos fué, el corazón.

Trazando fuimos, un solo sendero,
fundir en una, nuestra pasión,
los dos en uno, el mismo vuelo...
Dos almas fuimos, y una sola razón.

Quizás no fué, el ansiado camino,
que juntos hubimos, los dos soñar,
mas, fué el destino, mismo destino,
Juntos pudimos, así lograr.

Tan dulces dias, llenos de encanto,
los que en Mendoza, allí compartimos,
allí comencé, amarte tanto...
Y dueña te hiciste, de mi destino.

Caricias y ansias, en esos cerros,
tan dulces recuerdos, esas montañas,
Estarán grabadas, en mi cerebro...
Y nunca se irán, de nuestras almas.

Fué nuestro el viaje, dos lo emprendimos,
desde aquel dia, los dos marchamos,
el mismo sueño, juntos lo hicimos...
Solo amarnos pensamos, amarnos quisimos.

En mi mente, aún hoy persisten,
esos cuatro dias, tan plenos de amor,
dias de encanto, en mi tu dejaste,
e iluminándonos fueron, plenos de sol.

Sombras y dudas, de mi marcharían...
Tormentos, tristezas, no volverían,
juntamos dos almas, en esos dias...
Y juntas por siempre, así quedarían.

jorge naonse 23/05/2008
der.prop.int. 762.612
a mi amada esposa feliz cumple.

jueves, 18 de marzo de 2010

SIETE AÑOS



Así, siete años, hubieron pasado,

de ese domingo, tan negro y sombrío,

así siete años, borrados quedaron

en aquel día, en ese estío.

Y fué aquel verano,

tan pleno de dichas,

aquel, con mi amada

tomados de las manos...

Viviendo esos días...

Tan plenos, de amarnos.

Casi te atropello,

¿Recuerdas el día?..

En bicicleta por esas montañas,

aceptarlo hoy, quizás no podria...

Raras secuencias, raras y extrañas.

Y te quedaste petrificada...

Tan vago el ver en tu mirada,

tanta extrañeza en esa cañada...

Tanta tristeza, y sin palabras.

Allí tu estabas, rodeada de rios,

casi oculta, por tanta maleza,

y solo tus ojos, nada mas que tus ojos...

Llenándose fueron de profunda tristeza.

Pequeño pueblito, casi sin nombre,

rodeado de valles y tenues cañadas

tan bellas calles, bien arboladas...

Y sinuosos senderos, a nosotros miraban.

Fugaces días, de aquel verano,

que al otoño, abrían el paso...

Silentes noches, de aquel año...

El triste recuerdo, dejó su trazo.

Noches de luna, sin suave calma,

sufrir hacían, dos esperanzas...

Tormentas gestábamos, en nuestras almas,

y negros días, tristes semblanzas.

jorge naonse verano 1972