martes, 21 de septiembre de 2010

MIOS


Tú, oscura y amarga noche,
casi todo te lo llevas,
robándome estás mi esperanza
y ocultarla quieres en tus tinieblas.

Sé que tu jamás aunque quisieras
podrás robarme el pensamiento,
me dejarás con mis recuerdos
y sin ellos te marcharás.

Noches de angustias me has dejado
robándome nostalgias y momentos,
y en mi cuerpo se han quedado
las tristezas, los tormentos.

No solo sueños y quimeras,
también los recuerdos me pertenecen,
solo son míos, aunque no quieras,
están conmigo y conmigo perecen.

Y sin ellos tu te irás

sábado, 18 de septiembre de 2010

DOS MESES, Y PRIMAVERA

DULCE TERESA 1969/2010

Era domingo. ¿El mes? Julio,
faltaban tan pocos meses
en esa tarde soleada y fría,
menos de dos meses
y la primavera se anunciaría.

Quién iba a imaginarse
por vez primera, te conocería.
Esa tarde soleada y fría,
llegó mi amigo y preguntó.
¿Qué tienes que hacer?...
-Nada planeado-
y mas no supe que responder.
-Acompáñame, vamos a bailar,
-ya no tengo ganas, para esas cosas,
y seguí, escuchando a Mozart,
ya llegaban mis veintiocho,
mis veintisiete
volaban, se iban como un ariete.

Y otra vez, accedí a acompañarlo,
a ese club, maldito club tan español,
que prefería ya no volver
y por siempre olvidarlo.

Al llegar, nos separamos
él tenía su perpectiva,
yo a acompañarlo, mas a nada iba.
Muy lentamente, casi sin mirar
a ese lugar me fui acercando,
y allí, muchas personas
estaban bailando.

Veo dos señoritas, juntas conversaban,
una de frente
y la otra, la otra de espaldas,
a la de frente, con la mirada invité,
en ese instante, las dos giraron...
y salió ella, salió ella,
la que de espaldas estaba.

Bailamos muy poco esa tarde
mas, el tiempo volaba,
hablamos muy poco
mas, me agradaba,
lo que ella decía
lo que ella me hablaba,
poco la conocí esa tarde
diría...casi nada,
esa tarde de julio, nunca imaginé
lo que me esperaba.

Mas miraba su rostro
y mas y mas me atraía
había algo, decirlo no sé,
era como una dulce brisa
tan tenue, tan suave, no lo sé,
mas que bailar, hablar quería
y a sentarnos la invité,
y al momento, ella accedió,
tomamos algo, no recuerdo que fue
desde ese moment, ese instante,
ella, me conquistó.

Conversamos un rato,
y allí le pregunté su nombre,
Teresa respondió,
y con su dulce nombre,
de nuevo me conquistó.

El baile era de tarde
y la noche se acercaba,
y con su llegada
el baile terminaba,
yo, no quería dejar
sin una cita confirmar,
le pregunté donde vivía
me respondió que cerca era,
me ofrecí a las dos llevar
y a sus casas a acompañar,
las dos, no se opusieron,
mas, a mi auto subir no quisieron,
si las quería acompañar
en el tren debía ir,
así, con ellas fui,
no podía ya insistir.

Primero a la amiga
y luego a ella,
acompañé a sus casas,
no hubo besos, no hubo abrazos,
solo un beso en la mejilla,
desde ese día me di cuenta,
que llenaba mi sentir,
y hasta el día de la cita...
Solo supo, hacerme sufrir.

Y por fin llegó ese día,
fue a mitad de la semana
a tres días de conocerla,
desde ese día
solo en ella yo pensaba
estar con ella, y volver a verla.

Así nos fuimos viendo
pocas horas por semana,
así se apoderó de mi
de la noche a la mañana,
y yo, me fui enamorando,
desde la primer semana.
...
El tiempo, nos corría
y ella, cada vez
con mas fuerza, me atraía.
Así fue pasando el tiempo,
nuestro tiempo, aquellos días,
pasaron así dos meses
mas, un problema yo tenía,
se lo debía decir
no debía esperar mas,
eran otros tiempos.

¿Como se lo debía decir?
No lo sabía, si entendería
y sería lo mejor
porque un rechazo mas tardío,
a mi, me destruiría.

Y fue un domingo
soleado en Escobar,
le conté todo de mi vida,
le conté de mi estado,
le dije, soy casado
más, estoy separado,
y de su pecho, brotó un sollozo,
que en dos, me partió el corazón,
en mis brazos la estrujé
y sentí, el palpitar de su corazón,
me preguntó si hubo hijos
y que tiempo hacía
que estaba separado
le respondí, hijos no había
y yo, nunca jamás, volvería a su lado.

Le pedí que lo pensara,
y se tomara todo el tiempo
yo, ya la amaba
y no podía, herir sus sentimientos.
Si decidía visitarme
ella, aceptaba mis razones,
sino, debía alejarse de mí
y no vernos jamás,
y distanciarse para siempre...
nuestros corazones.

Ella aceptó, a pocos días,
vino a llenarme de alegría,
y fue un miércoles
de plena primavera,
a partir de ese día, fue la dueña
de mi vida entera.

Luego empezó la lucha
fue dura y fue mucha,
su padre nunca, nunca quiso
que su hija tan amada,
estuviera de mí enamorada,
mas tuve suerte, su hermano
me llamó al siguiente día
quería saber de mí,
como yo sería, y nos citamos,
y mucho, mucho allí hablamos,
en su lugar, lo mismo haría.

Muchas cosas me preguntó
otras tantas le respondí,
él, pareció conforme
según lo que yo vi,
le conté lo de mi estado
y porque estaba separado,
él, en seguida comprendió,
y a ayudarme accedió.

Así, comenzamos nuestros caminos,
los dos a unir nuestros destinos,
camino nuevo, lleno de esperanzas
y muchas ilusiones,
un nuevo mundo
con sueños, y emociones
se fue gestando en nuestros cuerpos,
nuestras pasiones
y así se fue afianzando
en nuestros corazones.

A los dos años, lo concretamos,
el mismo destino,
juntos unimos por siempre
los dos caminos, en un solo sino.

Quizás, no logré ser
ni por asomo, al príncipe soñado,
antes de conocerla, tuve otros amores
y luego de conocerla,
también tuve aciertos
pero mucho, muchos mas errores.


Mas, desde que te conocí
solo tuve el mismo sueño,
mi vida, dedicar a ti,
y tú, muy bien lo sabes,
siempre, siempre ha sido así.

Jose Gennaro 1969/   Hoy

miércoles, 15 de septiembre de 2010

AUSENCIA EN NOSOTROS


Leves colinas dorados valles
suaves recuerdos perfuman esencia,
aún recuerdo sus casas sus calles,
y tan solo estoy, aquí con tu ausencia

Dorados recuerdos perduran mi mente,
con pausa y sin prisa recorro el camino,
tristezas y llagas aún siguen presentes
ausencias del alma, en nuestro destino.

Tangibles momentos vividos tan juntos,
erradicar las tristezas nunca pudimos,
dos almas gemelas, asi vimos el mundo,
y ausentes quedamos en nuestro camino.

Errores, torpezas, alejar no pudimos,
y nuestros defectos aún siguen presentes,
heridas y llagas los dos las pusimos...
Y así conseguimos, estar tan ausentes.

Momentos de dicha, fugaces pasaban,
tan largas torturas sembrábamos juntos,
nunca lograr, dos seres se amaran...
Y solos quedamos, los dos errabundos.

Cosechamos tormentas, los dos sin saber,
pedregales pusimos en nuestro camino,
a veces queriendo o quizás sin querer...
Soledad y ausencias, fué nuestro destino.

Ya por siempre, se han ido esos tiempos,
trazos de ausencias fue quedando en nosotros,
amarga experiencia de aquellos momentos,
Y ausencias logramos, el uno del otro.

Jose Gennaro 1967 / 1969
derechos reservados

domingo, 12 de septiembre de 2010

PREGUNTAS

Se ha terminado toda nueastra pena,
creo, jamás ya sufriremos,
hace un año y ya no nos vemos
y no es tanta la tristeza
que aflora en nuestros cuerpos
ni mucha la angustia que nos apena.

En mi mente fluyen recuerdos del pasado,
tristes recuerdos que no olvido,
tenues pasajes de dos tristes vidas,
lleno de angustias que yo siento amiga.

Todo comenzó en un dia,
no tan lejano como aparenta.
¿Quién iba a imaginarse
que en nuestros corazones
iba a desatarse tal tormenta?

Fué corta la dicha de nuestros corazones,
no hallamos nada de lo que debió ser,
un mundo pleno de esperanzas e ilusiones,
solo hallamos llanto, pena y amargura,
de lo que debió ser un mundo de ternura.

¿Habremos elegido el mejor camino?
No hemos de culpar solo al destino,
nosotros lo buscábamos, y lo obtuvimos,
quizás lo deseábamos
o tal vez no lo quisimos.

¿Quién es juez y quién lo sabe?
¿Fué el destino o el camino?
¿Fué trazado por un sueño?
¿O quizás nosotros mismos?..
Sin luchar nos rendimos al destino.

Errores hubo en nuestras vidas
quizás por ser muy jóvenes,
quizás por no saber
no pudimos enfrentarlos
o no supimos como hacerlo.

Así nos destrozamos, pedazos nos hicimos,
tantas veces sin quererlo,
o quizás si, lo quisimos,
tantas veces los dos llorando estábamos,
y otras tantas queríamos amarnos,
y lo único que logramos...
Fué herirnos, herirnos...
Y hacernos daño.

Jose Gennaro 1961/1965

domingo, 5 de septiembre de 2010

SUBLIME SER

Sublime ser de la esperanza,
alma divina todo tu dejas,
nada tu pides por eso a cambio,
tu ser entero, por el entregas.

Tu que por el, todo lo brindas,
sin siquiera sentir dolor,
solo tu entregas tantas caricias,
su vida llenas, con tu amor.

Pendiente estás en todo momento,
tocas tu vientre por si patea,
está dentro tuyo está tan adentro,
y tus entrañas, que lo engendran.

Por nueve meses eso tú llevas,
ansiado tiempo y llena de amor,
por eso mismo, solo tu quieres,
ver a tu hijo, tan lleno de sol.

De noche casi dormir no puedes,
vas a su cuna a ver si respira,
al rato vuelves a ver si te mira,
ser tan pequeño, que tanto quieres.

Sublime ser, solo tu puedes,
engendras vida das esperanza,
por eso eres, solo tu eres,
madre abnegada, con eso alcanza.

Preciado fruto el que tu entregas,
jardín del edén, tan dentro tuyo,
nada tú pides y todo lo dejas,
en cuerpo y alma das flor y capullo.

José Gennaro 2010
Derechos Reservados

sábado, 4 de septiembre de 2010

CONSEJOS




¿Que tristeza, en tu rostro?
¿Que refleja tu mirada?
Dramas llevas en tu mente
y no quieres decir nada,
en tu semblante se refleja
esa angustia ilimitada,
húmedas de lágrimas tus pupilas,
y esa pena, que llevas tan profundo,
sufriendo tú, castigos y tristezas,
lacerando tu ser, en este mundo,
así pasan tus dias, con dolor,
llenos de soledad, ausencias,
sin lograr que nada cambie,
tus nostalgias, existencia.

No desesperes, ya verás,
aparecer el sol, en tu camino,
cuando alguien que te ame y quiera.
¡ Y tú también!
Se interponga en tu vida,
tu senda, tu destino.
Despejará esa bruma, que te envuelve,
fé tendrás, serás dichosa,
así verás, en tu camino
a mas de espinas, habrá rosas.

Cual sombra de ese ser, tu serás,
cada gesto suyo
tu vida y alma, interesará,
a tí, que sin fé vivías,
Te inspirará confianza, felíz serás.
Las nubes que te envuelven
a inmensa luz, el paso abrirán,
las desdichas que tu vives,
serán ternuras y caricias del mañana,
cuando llegue y pueda...
Entrar por tu ventana,
esa dulce y maravillosa luz.

Así tendrás siquiera,
límpido, alegre amanecer,
tú tendrás, el despertar divino,
por el beso de tu amado,
ofrecerás la vida,
estarás, plena de dicha,
Así serán colmados
tus sueños de ternura y cariños,
las ansias de vivir
serán como un volcán,
con fuerza arrolladora
vencerás tu hastío,
no todo será igual
cuando el cariño llegue,
si por un beso suyo
ofrecerás la vida,
él, por solo una caricia,
su ser te ofrecerá.

Verás con alegría
solo al mirarte un poco,
un cambio así tan grande
en tí jamás soñado,
y nunca jamás, existirán barreras,
que se interpongan,
puedan resistir, ya tus deseos,
tus sueños imposibles
tangibles y vigentes,
en tí se quedarán,
a ese hombre siempre
le contarás tu vida,
tendrás en tu destino
el verdadero amor, un compañero,
y con deliciosas ansias
Te escuchará sonriente,
te llenará de fe, tendrás confianza,
la vida enfrentarás
con nuevas esperanzas,
verás en las tinieblas,
tendrás ya tu destino,
del brazo de tu amado,
desafiarás el mundo,
verás que de la bruma,
resurge ya la luz,
felíz serás por siempre
y tu solo escucharás,
la dulce voz que guíe
tu senda, y tu camino.

jorge naonse 1961/1965

BELLOS ATARDECERES

Tan leves crepúsculos
allí, junto al rio,
tan tenues ocasos
de atardeceres,
allí despertaba
en nuestros seres,
y tu ansiado cuerpo
tan junto al mio.

Mi mente registra
aquellos momentos,
días de calma
ansiada dicha
caricias y besos
de aquellos tiempos
en tu rostro reflejas
tan dulce sonrisa.

Dos años se han ido,
tan ansiados proyectos,
fundimos en una
dos ansias crecientes,
dos melodías
en un solo concierto,
ansiada música
en nuestras mentes.

Como dos brazos
bajando hacia un rio,
descendiendo fuimos
destintas laderas,
allí nos hallamos
por vez primera...
Tú junto a mí
tu cuerpo y el mío.

Un sendero de amor
mi ser añoraba,
olvidar ya por siempre
tortuoso camino,
desear yo quería
mi ser deseaba,
fundir dos en uno
el mismo destino.

Así, hubo de ser,
los dos lo quisimos,
futuro previsto
pudimos lograr,
desde ese instante
en que nos vimos,
fuí tuyo por siempre
a tí, quise amar.

Jorge Naonse 1971
derechos reservados