viernes, 24 de junio de 2011

Embalsina (Córdoba)

Nostálgicos días allí vividos,
hermosas arboledas tenues colinas,
pequeños rios sinuosos senderos, 
de aquél pueblito tan querido.
...
Cantares de pájaros y cigarras
entre tus valles y montañas,
en ese otoño que se acercaba...
Y triste verano se marchaba.
...
Días de dicha, haber sido tendrían,
desencanto presente, hubo tristezas,
y de mi alma se esfumarían...
Todos recuerdos, cuantas promesas
...
Diluyéndose fueron en nuestro camino,
plagado de angustias nuestro destino,
quizás nosotros nunca pudimos...
Fundir de dos almas en un solo sino.
...
¿Fumos culpables? Asegurar no podría,
firmeza faltó, también decisión,
y cada uno en su lado desde ese día...
Errabundos marchamos, perdimos razón.
...
Tiempo pasado, camino perdido,
en nuestros cuerpos, solo quedó,
tristes recuerdos del tiempo vivido...
Y amargo encanto, quedó en el olvido.
...
Lejanos recuerdos anidan mi mente,
lo que pudo ser, se había ya ido,
esos recuerdos, están hoy presentes,
tu imagen me ronda, pueblito perdido.
...

Jorge Naonse  1961 /1965

jueves, 23 de junio de 2011

Trabajo

Desde esos campos sembrados
desde los pinos jubilosos
desde laderas y montañas
hasta esas tumbas extrañas,
vieron secarse la piel,
destrozarse el corazón
nublarse la razón...
Y desolarse, desolarse el alma.
...
Murió el amanecer, y asi también,
murieron los crepúsculos,
en ese cielo azul y negro,
en ese puerto de pájaros yermos,
tan lleno de huracanado viento...
Y peces sombrío en quietas aguas.
...
Tan tétricas, tan negras y oscuras,
en la triste soledad del trabajo,
debajo de la madre tierra,
las minas esperan...
La  inquietud de las madres
el partir del hombre
y las miserias, las miserias del hambre.
...
Jorge Naonse
Derechos Reservados.

lunes, 20 de junio de 2011

Nunca, Jamás, nada igual


Dulce colombianita
esa noche de verano 
estabas con tu mamita
en esa plaza de Saenz Peña...
Ytu mirada perdida.
...
Cruzé por esa calle 
o quizás una Avenida,
a veinte metros
los frenos clavé 
y di marcha atrás,
a verte otra vez.
...
A las dos las invité,
a llevarlas me ofrecí
tu belleza me fascinó
y del auto, yo me bajé,
a llevarlas a destino
por vez segunda las invité.
...
Me miraste displicente
y tu madre sonreía
un buen rato les hablé,
y el colectivo no venía.
...
Yo preguntaba, no respondías,
y de pronto, el vehículo llegó.
...
Las dos, allí ascendieron,
y a ustedes yo seguí, 
por calles y avenidas...
Allí, allí por San Martín.
...
No cejaba en mis empeños
si alguien me agradaba,
y no dejaba que mis sueños
no llegaran a su fin...
Y tú, tú me agradaste
desde el momento que a ti ví.
...
Con ganas y mucho empeño
las seguí hasta bajarse...
¡Calle oscura, casi sombría!!!
Allí, allí, por villa Lynch.
...
Las seguí por quince cuadras,
las pasaba con el auto,
con el auto las pasaba...
Y me bajaba, y volvía atrás.
...
Mis requiebros no bastaban
para a tí, yo seducir,
y a tu silueta escultural,
y tú, seguías indiferente,
y yo, que no cejaba
y seguía con mi plan.
...
Hasta que una cita no me des
de mi no te librarás,
sonreíste y me miraste,
medio camino estaba hecho,
aunque de allí, a conquistarte...
Me faltaba mucho trecho.
...
Para el Domingo me citaste
en un café de San Martín,
cuando allí te apareciste
dije, Dios mío que es todo...
Que Dios, se apiade de mi.
...
Tu belleza, tu figura,
y tu rostro nunca visto,
no podíamos caminar
por las calles de San Martín,
te miraban, me miraban,
y requiebros te decían
sin importarles nada de mi,
como si yo no existiera.
...
Tu belleza, tu figura,
y tu cuerpo escultural,
era algo jamás visto,
nunca ví yo nada igual,
ir contigo por la calle,
para mi era un tormento...
Con todo el mundo,
no podía yo pelear.
...
Y una noche concretamos,
hacia El Ancla nos marchamos.
...
Dios, fué una noche tumultuosa,
casi, casi, tormentosa,
allí, hicimos muchas cosas,
eras ardiente, tan fogosa
como el fuego de un volcán,
tus ojos, eran dos brasas
y al mirarme me encendían,
me abrazabas noche y día
con tus manos de terciopelo,
no sabías mas que hacer,
no había visto, nada igual,
jamás imaginé, locura así,
así tan grande nunca pude imaginar,
tus escasos veinte años 
me volvían a encender,
y por casi quince días...
decidí a tí no ver.
...
Mas, luego de ese tiempo
nos encontamos otra vez
en ese bar de San Martín,
y al irnos a la calle
comenzaba mi tormento,
las cosas que te decían
como si yo no existiera,
y con todos, no podía,
no podía yo luchar, 
es que nunca, jamás...
Había visto nada igual.
...
Nada a tí, te conformaba,
y mi cuerpo, lentamente sucumbía,
y después de casi un mes,
decidí no verte mas.
...
Jorge Naonse 30 /06 /1969


Espejo

Roto espejo que reflejas
las tristezas de mi alma
desmenuzas tu mi cuerpo
enmudeces mis palabras.
...
El reflejo de mi imagen
cual granizo se parece
en trocitos me conviertes
y mi alma se adormece.
...
Así quedo enceguecido
al mirarme frente a tí,
destruido en pedacitos 
sin razón en el olvido.
...
Ya, mi alma quejumbrosa
nada quiere mas de tí,
en esta noche tenebrosa,
no te acomodes frente a mi.
...
Te has llevado mi alegría
me has dejado tu tristeza,
vete hoy, en este día...
Sueños tengo, si me dejas.
...
Jorge Naonse
Derechos reservados.



domingo, 19 de junio de 2011

Gluck

Es música sin palabras
que a mi oído acaricia
y tan dulces sus delicias
de las notas en mi alma.
...
Latiendo mi corazón  se estremece
con ese  bello canto tan divino
mi pensamiento entero se adormece
y se transporta en sueños mi camino.
...
Es una tenue y dulce melodía,
y con suave canto me susurra,
dulce son, en mi oído este día, 
llenando de placer el alma mia.
...
Arpegios. notas,
de la dulce flauta se deslizan,
con el sutil sonar del tenue canto,
mi ser, que se estremace
y ella acaricia...
Y mi alma que la escucha
ahogada en llanto.
...
En dulce son, violines acompañan,
la flauta en contrapunto suena lento,
es música de sueños dentro el alma...
y las nostalgia de esas notas quedan dentro.
...
José Gennaro 01 / 08 / 2010
Mi humilde homenaje
a Danza de Los Espíritus
de Orfeo y Eurídice de Gluck

ASÍ TE CONOCÍ

DULCE TERESA 1969/ Hoy

Era domingo. ¿El mes? Julio,
faltaban tan pocos meses
en esa tarde soleada y fría,
menos de dos meses
y la primavera se anunciaría.

Quién iba a imaginarse
por vez primera, te conocería.
Esa tarde soleada y fría,
llegó mi amigo y preguntó.
¿Qué tienes que hacer?...
-Nada planeado-
y mas no supe que responder.
-Acompáñame, vamos a bailar,
-ya no tengo ganas, para esas cosas,
y seguí, escuchando a Mozart,
ya llegaban mis veintiocho,
mis veintisiete
volaban, se iban como un ariete.

Y otra vez, accedí a acompañarlo,
a ese club, maldito club tan Español,
que prefería ya no volver
y por siempre olvidarlo.

Al llegar, nos separamos
él tenía su perpectiva,
yo a acompañarlo, mas a nada iba.
Muy lentamente, casi sin mirar
a ese lugar me fui acercando,
y allí, muchas personas
estaban bailando.

Veo dos señoritas, juntas conversaban,
una de frente
y la otra, la otra de espaldas,
a la de frente, con la mirada invité,
en ese instante, las dos giraron...
  Y salió ella, salió ella,
la que de espaldas estaba.
......................
Bailamos muy poco esa tarde
mas, el tiempo volaba,
hablamos muy poco
mas, me agradaba,
lo que ella decía
lo que ella me hablaba,
poco la conocí esa tarde
diría...Casi nada,
esa tarde de julio, nunca imaginé
lo que me esperaba.

Mas miraba su rostro
y mas y mas me atraía
había algo, decirlo no sé,
era como una dulce brisa
tan tenue, tan suave, no lo sé,
mas que bailar, hablar quería
y a sentarnos la invité,
y al momento, ella accedió,
tomamos algo, no recuerdo que fue
desde ese momento, ese instante,
ella, me conquistó.

Conversamos un rato,
y allí le pregunté su nombre,
Teresa respondió,
y con su dulce nombre,
de nuevo me conquistó.
...
El baile era de tarde
y la noche se acercaba,
y con su llegada
el baile terminaba,
yo, no quería dejar
sin una cita confirmar,
le pregunté donde vivía
me respondió que cerca era,
me ofrecí a las dos llevar
y a sus casas a acompañar,
las dos, no se opusieron,
mas, a mi auto subir no quisieron,
si las quería acompañar
en el tren debía ir,
así, con ellas fui,
no podía ya insistir.

Primero a la amiga
y luego a ella,
acompañé a sus casas,
no hubo besos, no hubo abrazos,
solo un beso en la mejilla,
desde ese día me di cuenta,
que llenaba mi sentir,
y hasta el día de la cita...
Solo supo, hacerme sufrir.

Y por fin llegó ese día,
fue a mitad de la semana
a tres días de conocerla,
desde ese día
solo en ella yo pensaba
estar con ella, y volver a verla.
.....................
Así nos fuimos viendo
pocas horas por semana,
así se apoderó de mi
de la noche a la mañana,
y yo, me fui enamorando,
desde la primer semana.

El tiempo, nos corría
y ella, cada vez
con mas fuerza, me atraía.
Así fue pasando el tiempo,
nuestro tiempo, aquellos días,
pasaron así dos meses
mas, un problema yo tenía,
se lo debía decir
no debía esperar mas,
eran otros tiempos.

¿Como se lo debía decir?
No lo sabía, si entendería
y sería lo mejor
porque un rechazo mas tardío,
a mi, me destruiría.

Y fue un domingo
soleado en Escobar,
le conté todo de mi vida,
le conté de mi estado,
le dije, soy casado
más, estoy separado,
y de su pecho, brotó un sollozo,
que en dos, me partió el corazón,
en mis brazos la estrujé
y sentí, el palpitar de su corazón,
me preguntó si hubo hijos
y que tiempo hacía
que estaba separado
le respondí, hijos no había
y yo, nunca jamás,

volvería a su lado.
.
Le pedí que lo pensara,
y se tomara todo el tiempo
yo, ya la amaba
y no podía, herir sus sentimientos.
Si decidía visitarme
ella, aceptaba mis razones,
sino, debía alejarse de mí
y no vernos jamás,
y distanciarse para siempre...
nuestros corazones.

Ella aceptó, a pocos días,
vino a llenarme de alegría,
y fue un miércoles
de plena primavera,
a partir de ese día, fue la dueña
de mi vida entera.
.........................
Luego empezó la lucha
fue dura y fue mucha,
su padre nunca, nunca quiso
que su hija tan amada,
estuviera de mí enamorada,
mas tuve suerte, su hermano
me llamó al siguiente día
quería saber de mí,
como yo sería, y nos citamos,
y mucho, mucho allí hablamos,
en su lugar, lo mismo haría.

Muchas cosas me preguntó
otras tantas le respondí,
él, pareció conforme
según lo que yo vi,
le conté lo de mi estado
y porque estaba separado,
él, en seguida comprendió,
y a ayudarme accedió.

Así, comenzamos nuestros caminos,
los dos a unir nuestros destinos,
camino nuevo, lleno de esperanzas
y muchas ilusiones,
un nuevo mundo
con sueños, y emociones
se fue gestando en nuestros cuerpos,
nuestras pasiones
y así se fue afianzando
en nuestros corazones.

A los dos años, lo concretamos,
el mismo destino,
juntos unimos por siempre
los dos caminos, en un solo sino.

Quizás, no logré ser
ni por asomo, al príncipe soñado,
antes de conocerte, tuve otros amores
y luego de conocerte,
también tuve aciertos
pero mucho, muchos mas errores
mas, desde que te conocí
solo tuve el mismo sueño,
mi vida, dedicar a ti,
y tú, muy bien lo sabes,
siempre, siempre ha sido así.

Jose Gennaro 1969/2010/...


sábado, 18 de junio de 2011

GESSELL

Era verano, tú en la playa, yo en la playa,
en silencio miré tus ojos, nada te dije, 
y en tu mirada vi dos ojos verdes,
dos verdes ojos de mirada triste.
...
Al acercarme me sonreíste
y al momento miré tu boca
de alegre sonrisa en ese momento
encendió en mí, mis pensamientos...
Tan dulce fuego y ansias locas.
...
Me acerqué a tu lado en ese instante,
acompañarte quiero, y me respondiste.
¿Y tu, quién eres?
Hasta hoy nadie, mañana...Quién sabe.
...
Así nos conocimos ese bello verano,
y cuadras y cuadras caminamos...
Tomados de las manos.
...
Tu esbelto cuerpo admiraba
y tan suaves manos acariciaba,
y tus ojos, tus verdes ojos
y tu figura tan esbelta me deslumbraban.
...
Hce mucho que estás en Gesell?
Prácticamente vivo aquí
¿Por qué preguntas?
Es el color de tu piel, ese color,
solo se obtiene en tres temporadas juntas,
eres tan bella tan deliciosa...
Y empalideces hasta las rosas.
...
¿Te veré de nuevo? Te pregunté en ese dia,
mañana a las diez  espérame en la confitería.
...
En ese momento el reloj se detuvo,
faltaban tres horas todavía,
y eran mas de la once 
y apareciste en ese dia.
...
 Al verte metida en ese rojo vestido
un interno fuego se apoderó de mi,
eras tan bella, en ese rojo envase, 
y las esmeraldas de tus ojos...
en mi se aposentaron e hicieron nido.
...
Al cabo de dos horas te marchaste,
y mi alma triste y sola se quedó
tan solo un beso hubo  esa noche...
Y por mas de veinte horas
Mi ansiado corazón a tí esperó.
...
Anochecer siguiente fué distinto,
con ansias y deseos corrimos hacia el mar,
con fuego en nuestros cuerpos nos sumimos...
Y placer y dicha supimos conquistar.
...
Las cosas bellas duran poco tiempo,
a la ciudad debía yo volver,
tan solo siete dias y momentos...
Y la promesa de volverte a ver.
...
Y cuan largo es el tiempo de la espera,
en el otoño prometiste tu viajar,
ese otoño fué mi primavera...
Y juntos comenzamos a vibrar.
...
Tuviste que esperar esos tres meses,
y confiaste a mi tu gran secreto,
marido y dos hijos, había en Gesell,
y nosotros nos amamos a cielo abierto.
...
Mas, nada para mi eso importaba,
estar con lo prohibido me agradaba,
era como navegar en las tinieblas
en un barco sin timón en ese año,
es que me habían hecho tanto daño...
Pero no tanto, como  el que yo
Haciendo estaba.
...
Mas, no era venganza lo que yo quería,
tan solo amor quería en esos momentos,
y nos amamos tanto tanto en esos dias
que borrando fuiste mi sufrimiento...
Y solo en tí pensaba, en esos dias.
...
Mi pensamiento fijo en ti estaba,
sabiendo  que tu me dirías,
que en cualquier momento 
a Gesell regresarías.
Y mi alma, sola y triste se quedaba.
...
Mas, no fué así, 
a fines de primavera me dijiste,
que de tu marido te separarías,
el a Europa viajaría,
y en Gesell con tus hijos quedarías.
...
En ese momento no supe responder,
no pude pensar en dos hijos y mujer,
y aún ho no se por que hice eso...
Y a fines de Noviembre junto a ese micro,
los dos lloramos, y nos despedimos con beso.


Jorge Naonse 26 / 11 /1966
Derechos Reservados